La soberbia representa el orgullo excesivo y la arrogancia, considerado el pecado raíz de los demás.
La gula representa el exceso en el consumo de comida y bebida.
La envidia es el resentimiento hacia las cualidades o bienes de los demás.
La pereza refleja la falta de voluntad y el rechazo al esfuerzo.
La avaricia simboliza el deseo insaciable de riquezas y bienes materiales.
La lujuria refleja el deseo descontrolado y la pasión excesiva.
La ira simboliza la violencia y el odio descontrolado.